Glosario p
P2P
Peer to Peer. Sistema de red basado en el protocolo TCP/IP utilizado para el intercambio de ficheros entre usuarios de la red.
Es una forma, similar al e-mail o la mensajería instantánea, de compartir archivos.
Las redes de ordenadores Peer-to-peer rinden más que otras en lo que se refiere a las conexiones y transferencias ya que aprovechan, administran y optimizan el uso de banda ancha que acumulan de los demás usuarios en una red por medio de la conectividad entre los mismos usuarios participantes de la red.
Este tipo de red es también comúnmente usado en telefonía VoIP para hacer más eficiente la transmisión de datos en tiempo real, así como lograr una mejor distribución del tráfico, cada vez más denso, de la telefonía.
En función de cada nodo y sus características (presencia o no de cortafuegos, ruteadores, velocidad de proceso, capacidad de almacenamiento o disponibilidad de ancho de banda) el rendimiento de la transmisión de datos puede variar.
La filosofía del P2P se basa en que todos los usuarios deben compartir. El usuario que más archivos comparta tiene más privilegios y más acceso a los contenidos. Mediante este sistema, parece ser que está asegurada la disponibilidad de todo ese contenidos, ya que de lo contrario, es decir, si los usuarios sólo se descargan datos sin compartirlos, correría serio peligro la subsistencia de la red. También influye el número de usuarios (nodos) conectados; cuantos más hay, mejor funciona la red y la velocidad de transferencia es más rápida.
Los ejemplos más típicos de estos sistemas son las redes de descarga como Emule o Napster. Siempre ha habido polémica en torno a estos servicios que ofrece Internet, ya que la mayoría de los archivos compartidos son de propiedad ajena y protegidos por las leyes de propiedad intelectual. Estas redes se defienden afirmando que los usuarios no comparten estos datos con ánimo de lucro, por lo que están en su derecho de decidir si son lo suficientemente interesantes como para que el resto del público pueda disponer de ellos. Por otra parte, las propias empresas perjudicadas, como distribuidoras o discográficas, han optado por la táctica de unirse al enemigo, permitiendo este tipo de descargas controladas.